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Presidencia interina en Venezuela. Publicado en el Diario Correo (Edición Regional), lunes 14 de enero de 2019.

Carlos Hakansson
Doctor en Derecho (Universidad de Navarra)
Profesor de Derecho Constitucional e Integración (Universidad de Piura)
Titular de la Cátedra Jean Monnet (Comisión Europea)

La declaración de Juan Guaidó, titular de la Asamblea Nacional de Venezuela, como encargado de la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela se ampara en la interpretación conjunta de los artículos 233, 333 y 350 de su Constitución. Una decisión producida luego de desconocer la nueva asunción al poder de Nicolás Maduro.

El artículo 333 señala la firmeza y perpetuidad de las disposiciones constitucionales contra cualquier acto que deje de observarla, señalando que sólo podría reformarse bajo el procedimiento formal establecido en su carta magna. El artículo 350 reconoce el derecho de insurgencia de los ciudadanos para defender los valores, principios y garantías democráticas o que menoscaben los derechos y libertades de los ciudadanos; finalmente, el segundo párrafo del artículo 233 establece que tras producirse una falta absoluta del Presidente electo antes de tomar posesión del cargo, se debe proceder a un nuevo proceso electoral dentro de los treinta días siguientes, encargando temporalmente la jefatura de estado al Presidente de la Asamblea Nacional.

Si bien el primer párrafo del artículo 233 sólo señala como faltas absolutas para impedir el ejercicio la presidencia: la muerte, incapacidad física o mental permanente certificada, hasta el abandono del cargo; el segundo párrafo se pone en el supuesto que el virtual ganador de las elecciones haya cometido una falta absoluta antes de tomar posesión del mando; en ese sentido, el Presidente de la Asamblea Nacional, a la luz de las tres disposiciones constitucionales citadas, sustentó su condición de titular interino del poder ejecutivo venezolano, demandando el derecho de insurgencia de los ciudadanos y apoyo de las fuerzas armadas en su calidad comandante y jefe supremo. El apoyo internacional reconoce a Juan Guaidó como presidente interino, las acciones de las próximas horas serán determinantes para lograr restablecer la institucionalidad democrática en Venezuela.

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La institucionalidad. Publicado en el Diario Correo (Edición Regional), lunes 7 de enero de 2019.

Carlos Hakansson
Doctor en Derecho (Universidad de Navarra)
Profesor de Derecho Constitucional e Integración (Universidad de Piura)
Titular de la Cátedra Jean Monnet (Comisión Europea)

El principio de separación de poderes y el reconocimiento a los derechos fundamentales son los cimientos del estado constitucional de derecho, por eso debemos tener presente su correcta invocación y defensa bajo cualquier circunstancia política.

Las funciones del poder (legislativa, ejecutiva y judicial) están separadas pero cooperan, es decir, no se encuentran aisladas una de la otra sino que todas participan en la formación de la voluntad política; por ejemplo, el parlamento legisla y el ejecutivo promulga; el jefe de estado aprueba un tratado y el Congreso lo ratifica; sabemos que parlamento y gobierno pueden legislar, pero los jueces pueden inaplicar sus normas si las declara inconstitucionales.

La Constitución regla el camino y recto funcionamiento de las instituciones democráticas, cualquier grave irregularidad producida por sus representantes en ejercicio debe corregirse de acuerdo con sus propios mecanismos (vacancia, acusación constitucional, interpelaciones, censura, entre otras), recurrir a soluciones improvisadas equivale a resolver los problemas al margen de sus disposiciones; precisamente, la institucionalidad radica en el deber de sus representantes para atenerse a las “reglas de juego” previstas en la Constitución, lo contrario es arbitrario, pues, será la decisión para andar por caminos distintos, ni consensuados, en nuestra forma constitucional de gobierno.

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El “núcleo duro” de la reforma política. Publicado en el Diario Correo (Edición Regional), lunes 31 de diciembre de 2018.

Carlos Hakansson
Doctor en Derecho (Universidad de Navarra)
Profesor de Derecho Constitucional e Integración (Universidad de Piura)
Titular de la Cátedra Jean Monnet (Comisión Europea)

Las propuestas sobre la reforma política que presente la comisión de alto nivel nombrada por el Presidente de la República, debe contener un conjunto de medidas que posibiliten un balance entre la representatividad y gobernabilidad, los dos pilares que debe abordar todo texto constitucional en su parte orgánica; en ese sentido, sugerir la necesidad de un voto facultativo, la eliminación del voto preferencial, que la composición del Congreso se defina en la segunda vuelta electoral si no es posible nombrar al jefe de estado en las elecciones generales de abril de 2021, se convierten en las tres primeras enmiendas que imprimirán un mayor activismo a los partidos en la sociedad.

La necesidad de los políticos para comenzar una campaña proselitista a nivel regional y nacional, la progresiva incorporación de militantes y cuadros integrados por intelectuales, técnicos, profesionales y líderes, que se distingan por una visión de país sustentada en una ideología que respete su cultura y tradiciones, apoyándose en su arraigo territorial y las redes sociales, dará lugar con el tiempo a la conformación de una clase dirigente en cada región que moverá, progresivamente, a cada vez mayor número de ciudadanos para acudir a las urnas libremente.

En nuestra opinión, cualquiera que sea la propuesta final que se presente al ejecutivo, consideramos que el voto facultativo, la eliminación del voto preferencial y la elección del Congreso conjunta con la del jefe de estado, ya sea en primera o segunda vuelta electoral, se convierten en el núcleo duro de la reforma política para impulsar un cambio. La renovación parlamentaria a mitad de mandato, así como la no reelección de por vida de quien haya ocupado el cargo de Presidente de la República son otras propuestas para una reforma política estructural.

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Año nuevo, referéndum nuevo. Publicado en el Diario Correo (Edición Regional), lunes 24 de diciembre de 2018.

Carlos Hakansson
Doctor en Derecho (Universidad de Navarra)
Profesor de Derecho Constitucional e Integración (Universidad de Piura)
Titular de la Cátedra Jean Monnet (Comisión Europea)

La comisión de alto nivel para la reforma política convocada por el Presidente de la República inicia la etapa post-referéndum 2018. Los especialistas convocados tendrán un plazo de dos meses para preparar y presentar sus propuestas de corrección al sistema político; al parecer, no necesariamente los temas de discusión versarán sobre la eficacia de la inmunidad parlamentaria y el voto preferencial para la elección de congresistas, sino cualquier otro que la comisión considere oportuno proponer.

En los días pasados se ha cuestionado la iniciativa presidencial de nombrar una comisión que no ha sido legitimada por el voto popular; en primer lugar, tengamos en cuenta que su convocatoria fue producto de la decisión del ejecutivo, comisionando a un grupo de expertos para proponer las enmiendas que sean necesarias para fortalecer la institucionalidad democrática; en segundo lugar, concluido el trabajo, será tarea del Presidente de la República hacerlo suyo y, en ejercicio de su iniciativa legislativa, presentar los proyectos de ley al Congreso para su estudio, debate y aprobación.

Si uno de los temas de enmienda fuese la eliminación del voto preferencial, la reforma será legal, pero si versa sobre alguna corrección a la inmunidad parlamentaria o el voto facultativo, su modificación compromete a la Constitución y debería, nuevamente, decidirse por el camino de su aprobación congresal mediante una mayoría calificada en dos legislaturas ordinarias sucesivas o aprobarlas por mayoría absoluta del pleno y un nuevo referéndum. Dada la experiencia reciente, y cada vez más cerca al 2021, todo parece indicar que se prepara una nueva consulta popular para este nuevo año que comienza.

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El órdago del primer rector. Publicado por el Dr. Rafael Domingo Osle en el Diario ABC (Madrid, España), martes 18 de diciembre de 2018.

Jubilar a Don Ismael en Navarra era como jubilar a Carrillo del PCE o a Botín del Santander.

Acaba de dejarnos, en su querida Pamplona, Ismael Sánchez Bella, catedrático de Historia del Derecho, primer decano de su facultad de Derecho, primer rector, y primer de todo en la Universidad de Navarra. Inteligente, audaz, visionario e inconformista, Sánchez Bella echó un órdago a su propia vida al apostar todo su talento, que no era poco, por uno de los proyectos intelectuales españoles más estimulantes del siglo pasado: la puesta en marcha de la Universidad de Navarra. La idea no fue suya, sino de Josemaría Escrivá, pero pronto la asumió como propia porque Escrivá y Sánchez Bella sintonizaban de manera muy particular. Se entendían con la mirada. No es metáfora. Cierto día, me lo contó el propio don Ismael, Escrivá estaba charlando con un grupo de profesores y estudiantes en el Colegio Mayor Aralar. En una esquina de la sala, a cierta distancia, se encontraba Sánchez Bella. En un momento determinado, san Josemaría interrumpió su discurso, miró fijamente a Ismael y le dijo: «¡Así no!» Y prosiguió. Sánchez Bella captó el mensaje a la primera, sonrió y Escrivá, al poco, le replicó: «¡Ahora sí!» Don Ismael se encontraba cansado y su gesto lo reflejaba. San Josemaría le exigía una sonrisa optimista, siempre, también en momentos de fatiga, Y fue precisamente esa sonrisa energizante la que acompañó a don Ismael toda su vida.

Recuerdo como si fuera hoy aquel mediodía de junio de 1981, en que ETA atentó por segunda vez, no sería la última, contra la Universidad de Navarra En medio del caos inicial, la presencia de don Ismael se hizo sentir. Con gran serenidad, rodeado de alumnos, profesores y trabajadores, Sánchez Bella sembró paz a raudales. Estando junto a don Ismael, a escasos metros del edificio en llamas, yo tenía entonces dieciocho años, me sentí confortado. «Si salta el edificio por los aires, construiremos otro», comentó Sánchez Bella quitando importancia a lo ocurrido. Sí, la dinamita podía destruir muros de cemento, pero no el ideal intelectual cristiano al servicio de la humanidad que albergaba en su corazón.

A pesar de ser todo en la Universidad de Navarra, Sánchez Bella nunca se sintió especial. Cuando le llegó la edad de su jubilación, era yo decano de su facultad de Derecho. Para mí, jubilar a don Ismael en la Universidad de Navarra era como jubilar a Santiago Carrillo del Partido Comunista de España, o a Emilio Botín del Banco Santander. Nuestra conversación duró dos minutos. «Mira, decano», me dijo con una sonrisa y una alegría que me sobrecogieron: «yo estoy aquí para servir. A partir de ahora, cuenta conmigo para lo que quieras». (Cosa que hice, por supuesto).

Sin un gigante de la talla de Ismael Sánchez Bella, la Universidad de Navarra no hubiera podido abrirse camino. Él fue su paladín. Por eso, su nombre quedará por siempre grabado a fuego en sus pilares más firmes.

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Ismael Sánchez Bella nació el 4 de abril de 1922 en Tordesilos, Guadalajara, y ha muerto el 16 de diciembre de 2018 en Pamplona. Fue catedrático de Historia del Derecho en la Universidad de Navarra, donde fue rector de su germen, el Estudio General de Navarra. Su hermano mayor, Alfredo, fue ministro de Información y Turismo 1969-1973.

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Un Congreso sui generis. Publicado en el Diario Correo (Edición Regional), lunes 17 de diciembre de 2018.

Carlos Hakansson
Doctor en Derecho (Universidad de Navarra)
Profesor de Derecho Constitucional e Integración (Universidad de Piura)
Titular de la Cátedra Jean Monnet (Comisión Europea)

Una semana después del referéndum me detengo a observar la realidad sobre el estado actual del Congreso. En primer lugar, se trata de un legislativo constituido por una sola cámara, subrepresentado, compuesto en su mayoría por personas sin formación partidaria, elegidas por voto preferencial, que llegan al Congreso integrando las listas parlamentarias de agrupaciones electorales sin el propósito de funcionar como una verdadera organización política.

Se trata de un Congreso que, salvo excepciones, no se encuentra integrado por partidos históricos con arraigo que representen y defiendan unos principios ideológicos fundantes e irrenunciables a su causa; como se suele decir, se trata de una “federación de independientes” que auspician intereses individuales y corporativos, que con las primeras desavenencias en su interior se fragmentan y reagrupan cambiando la composición de mayorías y minorías, burlando así los resultados electorales decididos por los ciudadanos en las urnas; unas agrupaciones sin fundamentos para su continuidad y que ahora gozarán de financiamiento público.

A todo lo anterior, debemos agregar que los pocos parlamentarios profesionales que nos quedan, todos ellos provenientes de partidos con historia pero con crisis en su democracia interna y duramente sancionados por los ciudadanos en las últimas elecciones, no podrán ser candidatos al Congreso que se instale el año 2021, por la reforma constitucional que prohíbe su reelección inmediata; pero además, para los legisladores que sean electos ese año, se ha iniciado el debate sobre la restricción o exclusión de la garantía de inmunidad parlamentaria, que los hará vulnerables en su tarea de fiscalizar. Por eso, dada esta realidad, ¿es posible que mejore el ejercicio de la política en el Congreso?

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May sobrevive a una moción de confianza y seguirá con su plan del Brexit. Publicado en el Diario El Comercio (Edición Digital), jueves 13 de diciembre de 2018.

La primera ministra británica obtuvo 200 votos a favor y 117 en contra en una votación secreta a la que estaban llamados todos los diputados del grupo “tory” en la Cámara de los Comunes

Redacción
El Comercio

Londres. La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, sobrevivió hoy a una moción de confianza convocada por su partido, que ganó por 200 votos frente a 117, y continuará buscando nuevas concesiones en Bruselas que faciliten la aprobación en el Parlamento de su acuerdo del Brexit.

La jefa de Gobierno aseguró que ha “escuchado” a los más de un centenar de diputados “tories” que han votado contra ella, y se comprometió a intentar obtener “garantías legales y políticas” adicionales en la cumbre de líderes comunitarios que comienza mañana, jueves.

May tuvo que aplazar el martes la votación sobre el pacto al que ha llegado con la Unión Europea (UE) ante el temor a que decenas de sus propios diputados se rebelaran contra ella, y afronta ahora el reto de regresar a la Cámara de los Comunes antes del 21 de enero con un nuevo texto que obtenga un respaldo mayoritario.

La facción euroescéptica de los conservadores, que se opone al acuerdo y que activó la moción de confianza, advirtió tras el voto de que la aritmética parlamentaria continúa jugando contra ella.

“No podemos apoyar, y no apoyaremos, el desastroso tratado de salida que ha negociado la primera ministra”, indicó un portavoz del Grupo de Investigaciones Europeas (ERG, en inglés), que representa al grupo de diputados “tories” más euroescépticos.

En la misma línea, el conservador Jacob Rees-Mogg sostuvo que los 117 votos en contra de May son un resultado “terrible” para ella, que necesita el apoyo de esos diputados, así como del norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP), para alcanzar la mayoría en la Cámara de los Comunes.

Varios ministros del Gobierno, que habían mostrado su respaldo a la primera ministra durante la jornada, reiteraron tras conocerse el resultado de la moción que May tiene la autoridad necesaria para continuar liderando el partido y el Gobierno.

“Este es el momento de unirnos, cumplir con el Brexit y mucho más”, dijo el titular de Interior, Sajid Javid, cuyo nombre estaba en las listas de posibles candidatos a sustituir a May en caso de que hubiera perdido la votación.

La ministra de Trabajo y Pensiones, Amber Rudd, celebró el “sólido resultado”, mientras que el responsable de Economía, Philip Hammond, declaró que “ahora es el momento de centrarse en el futuro” y respalda un acuerdo que “cumple con el resultado del referéndum” del 2016, en el que el 51,9% de los votantes eligieron el Brexit.

Antes de que abrieran las urnas en una sala del palacio de Westminster para que los diputados conservadores votaran hoy en secreto, May ofreció un discurso a puerta cerrada en el que prometió que no se presentará a las próximas elecciones, que por el momento están previstas para el 2022, según relataron varios diputados.

La victoria de May significa que su partido no puede someterla a una nueva moción de confianza en los próximos doce meses, aunque sí podría enfrentarse a una moción de censura contra su Gobierno si la oposición laborista decide presentarla en el Parlamento.

El líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, aseguró que el resultado de la moción “no cambia nada”, y consideró que el Gobierno ha perdido la mayoría en el Parlamento y se encuentra “sumido en el caos”.

Partido Nacionalista Escocés (SNP) y otras formaciones de la oposición han presionado a Corbyn en los últimos días para que fuerce una votación contar el Ejecutivo en los Comunes, aunque el laborista se ha resistido hasta ahora.

La ministra principal escocesa, la nacionalista Nicola Sturgeon, declaró por su parte que la victoria de la primera ministra es “pírrica” y consideró que “su tiempo en el cargo es limitado”.

“Cada día que ella se niega aceptar esto es otro día perdido”, indicó la líder del SNP, que insistió en que su formación defiende la convocatoria de un segundo referéndum sobre el Brexit.

Fuente: EFE

Link: https://elcomercio.pe/mundo/actualidad/brexit-theresa-may-voto-confianza-reino-unido-vivo-noticia-586843