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El clientelismo de campaña. Publicado en el Diario Correo (Edición Regional), Lunes 7 de Diciembre de 2015.

Carlos Hakansson
Doctor en Derecho (Universidad de Navarra)
Profesor de Derecho Constitucional e Integración (Universidad de Piura)
Titular de la Cátedra Jean Monnet (Comisión Europea)

Las encuestas nos brindan la primera fotografía de la carrera entre los principales candidatos a la presidencia, pero hay un factor importante que debemos tener presente: el poder de recordación durante la contienda para crecer sostenidamente. Por eso, en un proceso electoral como el nuestro el clientelismo se traduce en uno de campaña, el cual permite que los candidatos logren la participación de personas en sus diferentes actividades proselitistas, propiciando un efecto de simpatía y contagio para la retención de su candidatura entre los votantes. De esta manera, con los recursos económicos apropiados, la organización y estilo de las campañas electorales se puede sostener durante los próximos cuatro meses a falta de una real organización partidaria en todo el territorio nacional.

El clientelismo de campaña en el Perú se resume en la necesidad del candidato para hacerse conocido y mostrase como una opción viable, es decir, regalar un vaso o una taza de plástico, un polo, todo lo que pueda ser perdurable, con el nombre, rostro del candidato y símbolo del movimiento, ya sea puesto en la cocina, sobre la mesa de noche, o utilizado como ropa deportiva un fin de semana. De esta manera, se marca un nivel de recordación mayor que los grandes letreros y afiches por toda la ciudad, los cuales naturalmente también cumplen su papel en toda campaña política.

Es evidente que los candidatos que cuenten con mayores recursos económicos o con una gran infraestructura en el territorio nacional podrán ofrecer más promesas a cambio de votos, pero en el segundo caso no estamos hablando de una candidatura improvisada, propia de un outsider, sino de un plan elaborado con tiempo y que esperaba el momento oportuno para presentarse en una contienda electoral.

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